El viejo y el mar (Reseña)

Hay libros y autores que todos conocemos, pero no todos hemos leído. Incluyo en este apartado textos como el que hoy me trae aquí. El viejo y el mar es uno de esos libros que te llaman la atención pero nunca encuentras el momento de leer. Lo seleccione como compañía para un viaje en tren que debía realizar, y que grata compañía fue.

Por supuesto, el viaje en tren llevó mucho más tiempo que la lectura del texto. El un libro sencillo, corto en su extensión y que, personalmente, creo que debe de ser leído despacio, al rito que las olas te mecen entre sus lineas.

<<Era un viejo que pescaba solo en la corriente del Golfo y llevaba ochenta y cuatro días sin coger un pez.>>

Con esta frase tan sencilla y tan llena de contenido Ernest Hemingway comienza su historia. Una historia contada de una forma directa, sin sencilla, como el viejo la contaría. Escogiendo las palabras de una manera tan exquisita como natural. No hay nada forzado en ella. Estáis el viejo, el mar y tú. Podríamos ahondar en la profundidad del texto, ese enorme subfondo que tanto les gusta a los estudiosos de la literatura, pero no lo haremos, ¿Para que? Sencillamente os invitaré a leer esta maravillosa historia de la misma manera que el viejo lo vive, con calma, enfrentadose a las cosas como vienen, como si de la vida misma se tratase. Que en el fondo, es de lo que se trata.

Nos seguiremos leyendo.

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El viejo y el mar (Reseña)