La carretera (Reseña)

Últimamente me traigo historias raras con los libros. Si bien la historia sobre como me hice con Wilt me pareció curiosa, no tengo ni idea de como conseguí el libro del que hoy os hablo. Sin más, estaba en la estantería. Supongo que alguna de mis “ex”, que creo que nunca fueron muy dadas a la literatura, se lo encontraría por casa y me lo daría por no tirarlo.

El caso, estaba yo entre lectura y lectura cuando me encontré con “La carretera” y decidí que estaría bien echarle un ojo. La primera noche deje de leer con dos cosas en la cabeza: El estilo de escritura por párrafos que utiliza Cormac McCarthy en esta novela y que en todo lo que había leído no había pasado nada. Al despertarme al día siguiente seguía con esas dos cosas en mi cabeza, y vaya por donde, resulta que esa forma de escribir la historia a párrafos da juego. Ademas de ser una forma de “seguir el rastro del autor”, engancha mucho y de una forma muy sutil.

En cuanto a esa segunda cosa que me rondaba solo puedo dar una respuesta, ¿Y que más puede pasar? “La carretera” nos sitúa en un mundo devastado por lo que parece ser un reciente holocausto nuclear. Un mundo en el que lo único que tiene un padre es a su hijo, y lo único que tienen, es más carretera por delante. Un mundo cubierto de cenizas en el que alimentarse, o simplemente seguir la carretera a través del país, pueden costarte la vida.

Utilizando estos elementos tan sencillos se construye una novela que, paso a paso, se va ganando el puesto. Y no solo en mi estantería, porque con este titulo McCarthy se hizo con el premio Pulitzer en 2007. Puede que otros textos tuvieran mayor interés, pero lo cierto es que está escrito con una elegancia poco usual en los últimos años. Y hay película, así que supongo que hablaremos de ella en el próximo “De literatura y cine“.

Nos seguiremos leyendo.

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La carretera (Reseña)